Singapur es un sitio al que si haces una escala o visitas un país cercano… tienes que ir.
Es muy diferente al resto de Asia, incluso diría que se parece más a Europa/Australia que a Asia.
Es un sitio en el que masticar chicle en la calle está prohibido, comer o beber en el metro también, darle de comer a las palomas, etc etc… como puedes comprobar, muy diferente a sus países colindantes.
Es verdad que con dos días o a lo sumo tres es más que suficiente, incluso te diría que en una escala de un día allí puedes ver lo más importante.
Si te quieres asegurar subir al hotel más famoso del mundo (Marina Bay), tienes que quedarte a dormir una noche allí, el precio es muy elevado, pero es la única forma de asegurarte poder subir y sobre todo de poderte bañar en la infinity pool. Nosotros subimos arriba sin estar alojados porque tuvimos suerte, pero bañarnos en la piscina no pudimos, intentamos pagar entrada pero no hay forma, solo puedes si estás alojado.
Otra de las cosas muy llamativas de la ciudad es la cantidad de contrastes que hay, esta china town, little india,.. y parece que realmente cambias de país a tan solo unas calles de diferencia.